ABR 2014
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De la Rosa: "Cuando llegas a la F1 te crees que eres el mejor" 17-03-2014
De la Rosa:
MIGUEL SANZ. MELBOURNE 16/03/14 Historia Marca

Pedro de la Rosa recuerda cómo firmó el mejor debut español en la F1, al lograr un sexto puesto con Arrows hace 15 años.

El 7 de marzo de 1999, hace 15 años, Pedro De la Rosa firmó el mejor debut de un español en la historia de la F1: puntuó en el Gran Premio de Australia, en el mismo Albert Park de Melbourne donde hoy transita como piloto reserva de Ferrari.

Entonces solo puntuaban seis pilotos, no 10 como ahora, y rebañar un sexto puesto con aquel troncomóvil que era el Arrows A20, pintado con los colores de Repsol, fue una auténtica heroicidad. Pocos pilotos logran algo parecido en su primera carrera. "Hasta el Rey me mandó un telegrama. No había móviles como ahora y si los había yo no tenía en Australia" cuenta.

"A ver, fue una heroicidad que ni yo supe apreciar en su momento, porque pensé que lo podría repetir, así era de ignorante. Creía que no era para tanto, que haría más y podríamos plantar cara a los grandes", relata Pedro a MARCA en Melbourne. Ahora que ha estado en equipos como McLaren y Ferrari y sabe lo que se gastan en ganar, valora más el perolo que llevó a la meta sexto.

Remontó 12 posiciones
"El coche no era competitivo, sino el del año anterior con un motor Hart de museo, totalmente privado, y además nos quedamos sin presupuesto tras dos carreras. Cuando empezaron a llegar las roturas, no lo podíamos decir, eran por fin de kilometraje, porque no podían resistir más".

Pedro partió 18º en parrilla y no pensaba que remontaría 12 posiciones ni recuerda uno de los dos coches de seguridad que salieron en esa cita. También tuvo suerte porque hubo varias averías. "Recuerdo que iba tranquilo, porque al ser la primera carrera no tenía presión, nadie esperaba nada y todo lo que fuera acabar ya era un éxito. Hice una buena parada en boxes, que era mi primera en F1, y luego tuve a Michael Schumacher detrás. Hubiera peleado, pero faltaban 40 vueltas y había que dejarle pasar en la recta porque venía de algún problema y su remontada no era mi guerra".

Para Arrows, que tenía como principal rival a Minardi, aquél punto era, literalmente, como una victoria ya que era muy difícil que otro equipo lograra lo mismo y les arrebatara su plaza en el Mundial de Constructores. "Significó en realidad que sobrevivíamos un año más, que el equipo no desaparecería el año siguiente, que seguiría existiendo con el dinero que nos daban. En el fondo de la parrilla, las cosas son más duras de lo que parecen".

Por delante de Schumacher
No fue la mejor carrera de Pedro, pero en esa "se trataba de sobrevivir, y lo hice, sin errores, quedando por delante de mi compañero Takagi, que tenía un año de experiencia, e incluso del propio Schumacher". Pedro se lo había encontrado días antes en el hotel Crown de Melbourne y alucinó de hablarle de piloto a piloto al Káiser tras verle en la tele. Venía además del primer vuelo de su vida en categoría bussiness con Reyes, su mujer, y saltaba de experiencia vital en experiencia vital casi a cada hora. "Fue como un cuento de hadas", recuerda el barcelonés de 43 años.

"El gran error mío fue pensar que esto de la Fórmula 1 no iba a ser complicado. Que es una repetición de otras categorías, cuando es mucho más difícil que las otras. Lo que nunca me imaginé es lo mucho que determinaba el coche en F1. Los pilotos son tan buenos que recortar distancias por manos es imposible y mi gran error fue pensar que con ellas podría suplir ciertas carencias. Y esto no es así porque los demás son muy buenos. Tú llegas y te crees que eres el mejor y luego, a través de los palos, ves que hay muchos campeones y, o tienes un coche igual, o no les hueles. Ésta es la gran lección de la F1", afirma Pedro que ha pilotado para Arrows, Jaguar, Sauber, McLaren y HRT.

Pese a ser un día histórico, desgraciadamente para De la Rosa, fue contraproducente en cierto sentido. "Ojalá hubiera sido en la última, porque entonces te despides del año con progresión, pero fuimos de más a menos. Si lo llego a saber lo hubiera celebrado por todo lo alto aquella noche, como me decía Reyes, en vez de pensar en la siguiente carrera que nunca llegó".





© Pedro de la Rosa